El establecimiento, ubicado en calle Litoral de Santa Fe al 2200, había sido clausurado preventivamente en varias oportunidades, pero siguió funcionando de modo ilegal.
Ante publicaciones periodísticas sobre un presunto brote de tuberculosis en establecimientos penitenciarios de Salta, la Fiscalía dispuso medidas para conocer la situación sanitaria de las personas privadas de la libertad.