
El Gobierno logró la media sanción en el Senado a la reforma de la Ley de Glaciares
El Senado de la Nación le dio media sanción a la reforma de la Ley de Glaciares (Ley 26.639) este jueves, en medio de una votación ajustada que terminó con 40 votos a favor y 31 en contra. Esta reforma es clave para la agenda del oficialismo y de las provincias mineras, pero ha generado un rechazo muy fuerte en sectores ambientalistas.
Cabe señalar que el oficialismo logró tanto la aprobación en general, como en particular, por lo que ahora el proyecto pasa a manos de Diputados.
El Poder Ejecutivo ha puesto en marcha una profunda reingeniería de la Ley de Presupuestos Mínimos para la Protección de Glaciares. El corazón de la propuesta apunta a redefinir el blindaje legal que rige desde 2010 sobre el ambiente periglacial, una zona que hasta hoy se mantenía inalcanzable para la industria extractiva y que el oficialismo considera clave para el desarrollo económico.
A diferencia de la normativa vigente, que protege de manera uniforme tanto a los glaciares visibles como a las mezclas de hielo, roca y sedimentos que componen el ambiente periglacial, la nueva iniciativa introduce un matiz científico con fuertes implicancias comerciales. La reforma propone distinguir entre las "formas periglaciares" que actúan como reservas hídricas estratégicas y aquellas que, al no cumplir un rol vital en la recarga de cuencas, podrían ser declaradas aptas para la actividad industrial.
En términos prácticos, esto significa que el territorio periglacial dejará de estar protegido por su mera existencia. La protección solo será efectiva si se demuestra técnicamente que la formación cumple una función hídrica fehaciente.







