El macrismo dejó el interior a la buena de Dios: Se ilusiona que la Capital los apoye

Para el macrismo, el interior no está en sus planes, más allá de las fotos de ocasión. Pero en el armado, la vieja estructura radical se mantiene sin actualización y la nueva dirigencia fue captada por los oficialismos locales, es decir el peronismo.

Julio Martínez no tiene candidato a intendente en Chilecito, siendo su tierra natal. El senador nacional espera que el peronismo no lo supere ampliamente.

Inés Brizuela y Doria hace solo su juego en la Capital y hasta podría perder en su añorada Sañogasta.

En Chepes, el radicalismo se quedó casi solo, ya que el diputado Daniel Miranda se pasó a las filas del oficialismo. En Aimogasta, el panorama es similar, luego de la muerte de Héctor Olivares.

Especialmente Martínez visita a la dirigencia radical superior a los 60 años, ya que el macrismo se ató a su propia suerte en la Capital. Famatina podría ser la excepción.

Con los intendentes y diputados peronistas agradecidos por las acciones del macrismo, el sector del presidente Mauricio Macri pone sus fichas en la Capital, el departamento que lo apoyó en las dos últimas elecciones.

En el 2015 y 2017 la situación económica no era como la actual y además existía un rechazo en las calles contra el peronismo. Hoy esa espuma bajó, aunque todavía el macrismo cuenta con un núcleo duro para dar lucha.

En la Capital tampoco el macrismo tiene mucha oferta electoral. Su principal socio, como es el intendente Alberto Paredes Urquiza, quiere ser gobernador como Martínez.

Felipe Álvarez, principal precandidato a diputado nacional, tiene asegurada la banca, salvo un hecho increíble que suceda en las urnas. De allí en más, el interior quedó a la buena de Dios para el oficialismo nacional.