El peronismo no debería tener problemas en el interior y en la Capital tendría que preocuparse

Como acontece desde varios años, el peronismo no debería tener mayores inconvenientes por su presencia territorial rumbo a las elecciones PASO, donde el gobernador Sergio Casas es precandidato a diputado nacional.

Sin embargo, tendría que prestarle mayor atención al departamento Capital. Allí el macrismo puso toda su fuerza para descontar los votos que podrían llegar desde del interior, que muchos precandidatos no conocen.

En cada departamento, los intendentes son el nexo con la problemática diaria. Quedó demostrado cuando el senador radical Julio Martínez se quejó por un pozo negro de una escuela en Vinchina y le habló también a la intendenta.

Por los jefes comunales pasa lo bueno y lo malo, por lo cual han sido fundamentales para darle alegrias al peronismo gobernante, salvo Famatina que el juego es distinto por las pujas y los desencuentros por la minería sirvieron para la oposición.

En el interior además existe siempre la puja entre los intendentes y los diputados departamentales, que en su mayoría son peronistas peleados en el territorio, pero amigos del poder de turno.

Esa fricción ha servido al oficialismo para mantenerse fuerte en las buenas y en las malas de la política.

Pero además el interior siempre se queja que la Casa de Gobierno nunca los reconoció como los responsables para que muchos sigan en el poder.