Las denuncias y protestas como eje de campaña cada dos años por las elecciones

De un bando u otro no han cambiado en la forma de hacer política. Cada dos años existen elecciones en La Rioja y en el país, ya sean legislativas, provinciales o nacionales.

Cuando llegan los procesos electorales aparecen las denuncias judiciales por supuesta corrupción, que luego quedan en la nada como la mediatización de la causa de las ONG´s que inició el desaparecido Héctor Olivares que le dio un envión para llegar al Congreso.

Este lunes, Chilecito fue el eje de una protesta por el tarifazo de la energía eléctrica impulsada por la diputada del Parlasur, Marcela Crabbe, aliada del senador nacional Julio Martínez, hombre del presidente Mauricio Macri.

Crabbe copió el estilo de cada dos años que hace el ex diputado provincial radical Guillermo Galván, al convocar a usuarios frente a la sede capitalina de EDELaR SA, una empresa estatal.

Nada cambió en La Rioja con el sistema camaleón en la política. El ex ministro de Gobierno bederista, Felipe Álvarez, habla que la provincia no le hace falta dinero al apuntarle que desaparece en los supuestos hechos de corrupción.

Álvarez es el mismo que tenía a su cargo a la Policía cuando murió una niña en Aimogasta, que luego se sublevó la comunidad con quema de edificios públicos.

Hoy el ex ministro del gobierno de Luis Beder Herrera es precandidato a diputado nacional del macrismo, aliado del intendente de la Capital, Alberto Paredes Urquiza. Habla como si él no hubiera firmado ningún decreto bederista.

Hasta Martínez se dio cuenta a días de las elecciones PASO de una montaña de caños cerca de Chamical, que eran para el gasoducto hacia Chilecito. Están desde cuando el chileciteño estaba a cargo del Ministerio de Defensa de Macri y que tenía todo el poder para accionar políticamente y judicialmente contra el peronismo riojano, específicamente contra Beder Herrera.

Cada dos años La Rioja entra en un proceso electoral con las clásicas denuncias y protestas que siempre están, pero que salen a la luz cuando la urna está cerca de los intereses políticos.