De domingo a domingo: Candidaturas múltiples del oficialismo y oposición por los egos personales

El gobernador Sergio Casas convocó oficialmente las elecciones provinciales para el 27 de octubre, donde se elegirá gobernador, diputados provinciales (solo el 50%), intendentes y concejales. Así cerró otro capítulo de secretos de Estado en torno al proceso electoral.

Se dio cuando cayó la sesión extraordinaria convocada por el propio oficialismo para tratar la ley de lemas con el guiño político del precandidato presidencial Alberto Fernández, que visitó el martes pasado a La Rioja.

Luis Beder Herrera, diputado nacional, logró que los diputados peronistas, de los cuales con algunos se había reunido en Chepes (el viernes de la semana pasada) pidieran una sesión especial para achicar la grieta en el peronismo por las candidaturas provinciales.

Sin embargo, Casas convenció a esos mismos legisladores que vaciaran la sesión que la había solicitado institucionalmente el vicegobernador Néstor Bosetti.

En horas previas, Fernández aprovechó la oportunidad para reunirse a solas con Casas y Beder Herrera en el hotel Naindo, donde participó el gobernador de Tucumán, Juan Manzur.

Luego de ese encuentro, el casismo dejó trascender que Fernández le había pedido a Beder Herrera que se bajara de su candidatura a gobernador y hasta que le habia ofrecido un cargo en un hipotético gobierno nacional.

La respuesta del ex gobernador no se hizo esperar al convocar una rueda de prensa, previa un mensaje en su cuenta de Twitter, al asegurar que nadie le pidió que desistiera y ratificó su objetivo electoral para el 27 de octubre.

Por este motivo, el secretario de Relaciones Institucionales, Ariel Puy Soria, y el diputado provincial Ricardo Quintela le echaron más leña al fuego al pedir públicamente que Beder Herrera hiciera un paso al costado.

Casas además logró reafirmar su estrategia de llevar la discusión por las candidaturas para después de las elecciones PASO del 11 de agosto, aunque antes hubo un pronunciamiento de la intendenta de Chilecito, Silvia Gaitán, quien consideró que es tiempo de mujeres y pidió no subestimarse entre compañeros.

Florencia López, intendenta de Arauco, remarcó la idea de Casas de patear las candidaturas provinciales, mientras que ella está en la grilla de largada y hasta la oposición coinciden que será la elegida finalmente.

Gaitán, a su vez, recibió una comitiva del jueves pasado de un grupo de diputados provinciales y jefes comunales por la unidad del peronismo. La Casa de Gobierno siguió de cerca ese encuentro, al entender que fue un ofrecimiento del bederismo por un proyecto provincial.

De esa forma, el casismo y el bederismo no se pusieron de acuerdo y marcaron públicamente sus diferencias políticas.

Tampoco en la oposición todo es color de rosa, ya que el precandidato a diputado nacional, Felipe Álvarez, percibe los desencuentros en el macrismo en la guerra santa entre el intendente capitalino, Alberto Paredes Urquiza, y el senador nacional Julio Martínez. Los dos pretenden ser candidatos del presidente Mauricio Macri a la gobernación.

Por ello, Álvarez se tuvo que alinearse al radicalismo para que le abran las puertas en el interior, ya que es un desconocido, pese que fue ministro de Gobierno de Beder Herrera.

Paredes Urquiza además convocó a su tropa al mismo hotel que estuvo el bederismo para reafirmar su proyecto de gobierno provincial y dejar en claro que luchará contra quien sea y hasta contra su socio, el radicalismo.

Como ya se ha dicho, Martínez conoce de cerca que ésta es su última oportunidad y hasta el casi desaparecido radicalismo que se ha transformado en un seudo peronismo: lleva a los planes Argentina Trabaja a sus actos macristas.

El intendente es fuerte en la Capital y no tiene estructura en el interior. El senador cuenta con buena imagen en la Capital y con dirigentes en cada uno de los pueblos.

Paredes Urquiza espera ansioso el llamado del senador peronista y precandidato a vicepresidente, Miguel Ángel Pichetto, para que el chileciteño se baje de la gobernación. Sin embargo, el radicalismo y hasta el PRO amenazan con no trabajar para el paredismo y la Municipalidad de la Capital para el martinismo, con el fin de no ser gameleros.

Es un combo explosivo de cara a las elecciones provinciales, ya que nadie hace campaña por Macri y el casismo hace algo por los Fernández.

Por estas peleas no hay tampoco un camino trazado en las candidaturas a intendente capitalino, siendo el principal bastión electoral. Por el casismo aparece Juan Luna Corzo, por el bederismo Néstor Bosetti y por el quintelismo Alcira Brizuela.

Pero el macrismo no da señales de quien o quienes estarán en los barrios para fortalecer el proyecto provincial y nacional.

Para poner blanco sobre negro sobre lo que pasa hasta el sábado a la noche en La Rioja.

El peronismo podría tener dos fórmulas a gobernador: la que responda a Casas (Quintela, López, Teresita Madera o Fernando Rejal) y otra encabezada por Beder Herrera.

En el macrismo pasaría lo mismo: una de Martínez alineada a Macri y el jefe de Gabinete, Marcos Peña; y otra de Paredes Urquiza, socio de Pichetto y el ministro del Interior, Rogelio Frigerio.

En ésta última alianza existe aroma de traición: se busca que Macri salga fuerte en Capital el 11 de agosto y muy mal en el interior para que la lectura sea un Paredes Urquiza ganador y Martínez perdedor, especialmente en Chilecito.

No falta nada para inscribir a los candidatos a gobernador y vice, aunque se debe pasar airoso de las PASO, ya que los egos personas pueden hacer perder todo.