La otra mirada: Alberto Fernández, el riojano que puede llegar a la presidencia

Al bajar las escalinatas del avión dijo sentirse como en casa. Se emocionó ya que volvió a la tierra que tenía que ver con su vida.

Alberto Fernández llegó este martes a La Rioja, la tierra de su padre y por eso, en su sangre corre el sentimiento de Chilecito, para ser más preciso de donde es oriundo su familia paterna.

Estaba feliz, aunque el primer viaje lo debió suspender por un encuentro clave con los miembros de la CGT. Usó el avión de línea de Aerolíneas Argentinas, como un pasajero más, y se saludó con todos y se sacó fotos con la tripulación.

Se trata del mismo recorrido aéreo, donde se escuchó una crítica por parte del piloto a la política aeronáutica del presidente Mauricio Macri.

Fernández volvió como precandidato a presidente y sus anteriores visitas habían sido como jefe de Gabinete de Néstor Kirchner y como invitado para dar charlas.

A diferencia de Macri, el hombre del peronismo conoce la realidad de La Rioja y hasta el armado y la desaparición de la Promoción Industriai, y también sabe quienes son los actores políticos en la provincia, del oficialismo y de la oposición.

Lo reconoce al ex gobernador Ángel Maza, aunque Kirchner dio la orden de no meterse cuando fue destituido, como así también del ministro de Producción, Fernando Rejal, a quien lo reconoció en el hotel Naindo, y del diputado provincial Ricardo Quintela.

Sabe al dedillo las jugadas del diputado nacional Luis Beder Herrera y de los últimos meses en el poder de Casas. No es exagerado pensar que de La Rioja debe saber más que de otras provincias.

En el almuerzo de la siesta del martes, Fernández acercó a Casas y Beder Herrera, bajo la complicidad de su operador político, el gobernador tucumano Juan Manzur, para que La Rioja no se embarre en la interna peronista, ya que eso hace renacer al macrismo con discursos que le hacen daño a su precandidatura presidencial.

En otras palabras, hacer vivir la ley de lemas desatará un ola de portadas de los diarios porteños contra acciones peronistas que rechaza la sociedad, que hoy dudan entre Fernández y Macri.

En ese sentido, el senador nacional radical Julio Martínez dijo que “el gobierno provincial debe dejar de preocuparse por conservar el poder, sino en gobernar para la gente”

En ese sentido, el radical rechazó la ley de lemas, aunque sería beneficioso para la oposición por sus desencuentros con el intendente Alberto Paredes Urquiza, “Creo que no la van a aprobar porque es un sistema caduco, tramposo y que tergiversa la voluntad popular”, dijo el ex ministro de Defensa de Macri.

También Fernández dejó un mensaje de dar pasos al costado, como lo hizo Cristina, es decir acompañar a las caras nuevas de la política, ya que es una demanda de un vasto sector de la sociedad. Al peronismo siempre se le machaca ese aspecto.

Durante 10 horas en La Rioja, el precandidato a presidencial, que hoy encabeza todas las encuestas nacionales, hizo una intensa agenda con reuniones de todo tipo y una en especial: con la juventud, es la misma que hoy es adulta, siendo el voto duro de Cristina que puede ser clave para un triunfo en primera vuelta.