A media semana: El silencio de Paredes Urquiza, el solitario Álvarez y los comentaristas macristas de la interna peronista

La interna peronista floreció como en primavera porque el gobernador Sergio Casas se mantiene firme en su decisión política que la prioridad son las elecciones PASO y luego del 11 de agosto se discutirá sobre la candidatura a gobernador y vice del oficialismo.

La fricción política en la Casa de Gobierno llevó a la “unidad” de un grupo de diputados (primero una decena y luego una veintena) para llamar a sesiones extraordinaria con el fin de sancionar la vieja ley de lemas, cuyo antecedente riojano se remonta a 1991.

Apalabrados por el ex gobernador Luis Beder Herrera, los legisladores elevaron las firmas para que el vicegobernador Néstor Bosetti lo convocara oficialmente para este miércoles. Desde hace meses, Bosetti no tomaba una lapicera para cumplir con una función constitucional.

Sin embargo, la unidad de los legisladores se desvaneció con el paso de las horas para no enfrentarse con el gobernador, dueño de la caja hasta el 10 de diciembre. Alberto Fernández, precandidato presidencial, opinó en contra de la iniciativa bederista.

Por eso, los trajes quedaron colgados en el placard, ya que se había decidido por mayoría (la misma que llamó a sesión extraordinaria) vaciar la convocatoria para modificar la ley electoral local.

Así rumbo al 11 de agosto, La Rioja contó con la visita de Fernández que desactivó la ley de lemas y pidió que la fórmula salga por una encuesta. También reafirmó el concepto casista para desechar también una interna partidaria.  

Frente a todo ello, el silencio del intendente Alberto Paredes Urquiza se hizo escuchar, ya que su tropa no se pronunció y tampoco se subió al tren de las clásicas críticas del radicalismo en las figuras de los senadores Julio Martínez e Inés Brizuela y Doria.

Solo Paredes Urquiza se relanzó el fin de semana como candidato a gobernador, a través de las redes social, para que no haya desbande de su gente y a la espera que se baje línea desde el ala peronista de la Casa Rosada para que lo apoyen en la aventura hacia la gobernación.

El paredismo se puso en “mute” y lo sintió el ex viceintendente, el diputado provincial no asumido, Felipe Álvarez, como precandidato a legislador nacional, que llegó casi solo a Chepes para hacer campaña por él.

La tirante relación entre Paredes Urquiza y Martínez afecta las intenciones electorales de Álvarez, que unos dicen que es un paredista en la lista y otros sostienen que es una imposición desde la Nación. Nadie se hace cargo del ex Beder Boy´s.

En medio de la discusión de los peronistas, en sus distintas vertientes, el radicalismo alineado al macrismo está en la función de comentaristas de lo que sucede en Casa de Gobierno y con otro ojo en el Palacio Municipal.

Julio Sahad dijo que Martínez es el hombre de Macri en La Rioja y el paredismo le respondió que no se bajan y con el enfriamiento de la campaña a diputados nacionales, que además de Álvarez está la radical Cristina Salzwedel y el sindicalista Carlos Laciar.

En cada acción peronista, Martínez y Brizuela y Doria, como otros radicales, salen al cruce, a través de las redes sociales a la espera que se acomode el escenario justicialista, ya que su supervivencia está atada a ello.