La implosión del macrismo y la explosión del casismo juegan a favor del regreso de Beder Herrera a la gobernación

Ni Luis Beder Herrera se había imaginado el escenario actual de la política riojana con la implosión del macrismo y la explosión del casismo para regresar a la gobernación.

El primer escenario es la ruptura inminente entre el intendente capitalino Alberto Paredes Urquiza y el senador nacional Julio Martínez.

El segundo escenario son las indefiniciones del gobernador Sergio Casas que llevaron a los diputados provincial Ricardo Quintela y Teresita Madera y la intendenta de Arauco Florencia López a un callejón sin salida.

Paredes Urquiza y Martínez son del mismo bando y comparten los mismos votos opositores al peronismo, especialmente en la Capital. En el interior no cuentan con referentes. 

Algunos ejemplos para conocer la personalización de la política macrista: Paredes Urquiza no tiene sucesor en la Capital y Martínez no tiene candidato a intendente en Chilecito, donde es oriundo.

Solo ambos piensan en la gobernación, que está en manos de Casas. Los dos viven desde hace 20 años en la política riojana.

Al frente el panorama también es preocupante. Quintela, Madera y Lopez quieren suceder al gobernador y esperan el anuncio oficial. 

Sin embargo, los sillazos del acto en el Sindicato de los Plásticos pegaron en la imagen del precandidato a diputado nacional y los tres quedaron en un desierto, ya que la sanción de la ley de lemas los deja en el llano.

El ex gobernador conocedor de los actores se embanderó con las políticas de Cristina y salió a limpiar su imagen para estar en la discusión por la gobernación. Su peso político que viene desde el regreso a la democracia provocó que los enojados del martinismo, del paredismo y del casismo se hayan acercado para acompañar su regreso a la Casa de Gobierno.

Martínez es como Quintela, ya que ésta es la última oportunidad. Madera, Lopez y Paredes Urquiza saben que sus buenos deberes con los dueños de las cajas los puede tener en la grilla para ir por el despacho gubernamental. Por estos motivos, nadie se quiere bajar y son todos candidatos por el mismo sillón.

Hasta ahora Beder Herrera logró que las elecciones provinciales sean el 27 de octubre para hablar de las penurias del presidente Mauricio Macri y está a punto caramelo la ley de lemas, que les da la oportunidad a todos, pero salvo el radicalismo, nadie más tiene estructura en toda la provincia para afrontar un proceso electoral. 

Beder Herrera si lo cuenta, ya que está en la política desde 1983. En Capital, Chilecito y Chepes aparecieron todos los excluidos del peronismo. Y Chamical, la próxima cita, no será la excepción.

Por ello, el diputado nacional dijo en Chepes que no necesita del gobierno para ser candidato y más aún, con la implosión del macrismo y la explosión del casismo. Otra imagen del ultimo acto bederista: 30 medios de comunicación de toda la provincia lo retransmitieron (parece que tampoco necesita de las arcas del Estado).