De domingo a domingo: La desesperación de Quintela y Madera pusieron en peligro la marca PJ

Desde hace varios años, el peronismo perdió fuerza en el departamento Capital, a raíz del desgaste propio de más de 30 años en el gobierno, como así también por utilizar métodos que fracasaron en el tiempo.

El jueves a la tarde, Sergio Casas tendría que haber sido la frutilla del postre en el salón del Sindicato de los Plásticos, en los barrios de la zona sur de la ciudad, construidos por el peronismo. Sin embargo, el gobernador quedó enfrascado en la puja entre los diputados Ricardo Quintela y Teresita Madera por sus aspiraciones para sucederlo en la gobernación.

Con un escenario en el centro del salón, similar al sistema de escenografía que utiliza el macrismo, el peronismo preparó su fiesta con la incorporación de la tecnología para que el evento sea transmitido por las redes sociales y por los medios tradicionales.

La espera, el calor y la fricción dentro del salón de fiesta sindical llevó que las agrupaciones políticas capitalinas comenzaran a cambiar su estado de ánimo y muchos de ellos, lejos de la política, ya que pertenecen a “barras bravas” contratadas del fútbol local.

Cuando promediaba el himno nacional interpretado por la cantante y precandidata a diputada nacional suplente, Gloria de la Vega, se debió interrumpir porque los “militantes” desataron una guerra de sillas ante la mirada atónita del primer mandatario provincial como los demás integrantes de la lista peronista.

Fue la consecuencia de transformar un acto por cargos legislativos a la disputa por lo que vendrá en el justicialismo, aunque los principales actores que pretenden ser candidatos esperan la bendita bendición de Casas debido que es el dueño de la caja hasta el 10 de diciembre.

A raíz de esa escaramuza que debió intervenir la policía, los verdaderos militantes de la causa justicialista abandonaron el recinto y quedaron solo aquellos que tenían la misión de hacerle ver al gobernador que sus líderes pretenden ir por el sillón en la Casa de Gobierno.

Los discursos de Fabián Calderón, Hilda Aguirre de Soria y Casas estuvieron rodeados de cartelería con la inscripción “Quintela Gobernador” o “Teresita Madera 2019”. Quienes no están al tanto de la interna del oficialismo se quedaron con la imagen que se trataba de un lanzamiento para llegar al gobierno provincial.

Los rostros de los precandidatos dejaron en claro que rechazan este tipo de metodología, que fracasa desde hace años, ya que muchos de los impulsores de la guerra de las sillas son rentados para participar de cualquier acto y de partido político.

Lo que pasó dentro del sindicato tomó estado público por las redes sociales y los canales de televisión, cuya la primera misión era llevar el mensaje de los precandidatos, que además apoyan a la fórmula presidencial que lidera Alberto Fernández.

El peronista de alma seguirá con su voto por aquellos que representen al proyecto de Perón, pero aquellos que dudan, más allá de la crisis imperante por el presidente Mauricio Macri, este tipo de actos los aleja de los que pretenden seguir o irse al Congreso de la Nación.   

Los sillazos es la síntesis de la explosión del peronismo, que antes había pasado por una implosión, por las indefiniciones de las candidaturas a gobernador y vice, las reglas de juego electorales y la firma del decreto para el llamado a elecciones provinciales, que debería concretarse el 27 de octubre.

El sistema de Casas de llevarse bien con Dios y con el Diablo le pasó factura también el jueves pasado.

Desde siempre, el gobernador utilizó el modelo de llevarse bien con todos por un estilo de vida, pero el desembarco en tierras hostiles lo pusieron en la vidriera de lo que rechaza la mayoría de la sociedad. Tiene tiempo para tomar el timón en el último tramo de la campaña y hasta hacer público su enojo con la contratación de extras para los actos políticos.  

Según Madera, “Sergio nos pidió que redoblemos el esfuerzo, que nos comprometamos como dirigentes políticos, pero especialmente como ciudadanos entendiendo de que hoy tenemos una clara necesidad, que es poner un límite al ajuste de hambre, de tanta pobreza y desesperanza”, indicó.

En ese sentido, afirmó que la lista del Frente de Todos “es la mejor fórmula, no solamente es la de la esperanza sino la capacitada para cambiar este desastre que deja un presidente que vino a estafar a los argentinos con falsas promesas, que nos terminó sumiendo en una crisis y pobreza absoluta. Alberto Fernández tiene una gran trayectoria y capacidad, y Cristina Fernández es el coraje y valentía, con ese combo no hay manera que nos vaya mal a los argentinos”. A la vez concluyó que “Cristina ya lo demostró, basta comparar a como estábamos antes y como estamos hoy, ese es el camino y la gente tiene que acompañarnos”.