A media semana: No se olviden de Macri en La Rioja

Arrancó la campaña electoral por las PASO y se habla de todo, pero no de lo más importante: de Mauricio Macri. La oposición (asociada entre el PRO, el radicalismo y el paredismo) escondió todas las fotografías con el presidente de la Nación, el mismo que gobierna hace casi cuatro años.

Mientras tanto, el peronismo en sus distintas vertientes se focalizó en sus peleas internas y se olvidó de poner en énfasis sobre la mala administración macrista que en La Rioja tiene sus representantes rentados, a través de funcionarios, legisladores y dirigentes que manejan en forma encubierta planes nacionales.

Según el macrista Julio Sahad, Felipe Álvarez es el hombre de Alberto Paredes Urquiza en la lista de precandidatos a diputados nacionales. Sin embargo, Álvarez jura que él sigue siendo peronista, lo mismo que dice el intendente que hace un doble (ese estilo tiene fecha de defunción en la Casa Rosada). Es decir, que Macri no se escucha de la boca de ambos.

Cristina Salzwedel es una representante del radicalismo en la lista como titular del Comité Capital y socia política del senador nacional Julio Martínez, que encaró la campaña como candidato a gobernador (allí no habrá internas) con la redifusión de obras, como el mejoramiento del aeropuerto, pero nada dice sobre el bolsillo de la gente (inflación).

Carlos Laciar, a su vez, es el secretario general del gremio estatal SITRAPP, que también levanta las banderas de Perón, pero lo hace en el macrismo, que pregona la eliminación de la indemnización de los trabajadores, la privatización de todo y el responsable –como lo dijo ayer la Unión Industrial Argentina- del cierre descomunal de fábricas y por ello, del despido de cientos de personas.

Los tres nombrados son los que integran la lista de precandidatos a diputados nacionales que hacen campaña en base a una discusión meramente provincial cuando deberán ir al Congreso de la Nación, siendo los hombres y las mujeres del presidente.

Los favorece el hecho que el peronismo está empantanado en la lucha interna para saber quiénes conformarán la lista a gobernador y vice para continuar en el despacho de Sergio Casas y Néstor Bosetti respectivamente.

Casas puso todo el esfuerzo en la campaña por las PASO y dejó para luego la discusión provincial. Sin embargo, el diputado provincial Ricardo Quintela, aspirante a la gobernación, dijo públicamente que comparte los dichos del ex gobernador Luis Beder Herrera, otro que busca volver, que lo más importante es que el peronismo continúe en el gobierno provincial.

De esa forma, produjo otra grieta en la estrategia oficial, que muchos piensan como Quintela y Beder Herrera, pero no lo dicen.

Por radio, Quintela dijo que con Casas “tengo un excelente diálogo y relación. Es un gobernador responsable que le tocó estar al frente durante un período muy difícil del país que repercutió en la provincia, claramente. Mantuvo los puestos laborales en el sector público, estuvo al lado de quienes perdieron su trabajo en el sector privado, resalto eso de él en estos tiempos complicados”.

Y puntualizó que “Casas en su papel de candidato a diputado nacional está acompañado por compañeros y compañeras que incluyen a muchos sectores y que tratan de representar a todos. Se nutren de militancia, de cultura, juventud, el conocimiento, la representación de todos los trabajadores con los gremios. Es abarcativa y representativa”.

Los principales actores peronistas creen que detrás de las acciones de Casas está la intendenta de Arauco, Florencia López, también que quiere ser gobernadora. Por este motivo, cada acción de la arauqueña es un tsunami en el justicialismo debido que ella dice que no se baja más allá que se lo pide la propia Casa de Gobierno.

Quien camina por la cornisa es la diputada Teresita Madera, que salió al interior con la misión de las PASO, pero luego se lanzó de lleno también por la gobernación.

Desde su casa, Beder Herrera envía mensajes a los diputados para que sancionen una ley de lemas, que no es autorizada por el gobernador, como así también a los dirigentes del PJ para que impulsen una interna, que tampoco es aprobada por Casas.

A pesar que el 10 de diciembre deja el gobierno, el sauceño busca extender el poder político para que no haya traiciones el 11 de agosto, fecha de las PASO, ya que él es la principal figura en el cuarto oscuro.