De domingo a domingo: Se cierra una parte de la grieta en el PJ por la posible candidatura de Florencia López

El gobierno focalizó sus fuerzas en las elecciones PASO del 11 de agosto y dejó todo lo otro para después, mientras que los comicios provinciales –anunciados por el gobernador Sergio Casas, pero no está firmado el decreto de convocatoria- se realizarán el 27 de octubre. La fecha límite para el llamado es el 27 de julio.

La decisión del primer piso de la Casa de Gobierno llevó a un freezer a las apetencias de aquellos peronistas que pretenden ser el sucesor de Casas y lo más importante, que el peronismo se mantenga en el poder como sucede desde 1983, año del regreso de la democracia.

El justicialismo camina hacia las PASO con Casas a la cabeza de la lista de precandidatos a diputados nacionales con la ventaja de la malaria del gobierno de Mauricio Macri y el posicionamiento en las encuestas nacionales de la fórmula presidencial Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner.

Sin embargo, no garantiza un triunfo, ya que hasta aquí los intendentes (jefes departamentales), los diputados, los funcionarios y la dirigencia están inmersos en la interna propia del oficialismo que busca vida más allá del casismo.

El gobernador intenta y está en su derecho de mantener la cuota de poder hasta el último día en la administración gubernamental, y eso es una cachetada para el peronismo, ya que no hay señales concretas de la candidatura a gobernador y vice, de las reglas de juego electorales y menos aún de la firma del decreto de las elecciones para el 27 de octubre, el mismo domingo de los comicios nacionales.

Un vasto sector justicialista cree que Casas busca ganar las elecciones PASO para luego que su dedo sea el responsable de elegir a quien encabezará la lista a gobernador y vice debido que victorioso no habrá reproches ni rechazos a sus pretensiones.

Mirando más allá todos creen (hasta los propios funcionarios del gobierno) que la elegida desde hace más de un año atrás es la intendenta de Arauco, Florencia López, que no escatimó esfuerzos de conformar la agrupación política Talampaya como figura estelar por encima de la presentación que apoya al gobernador como precandidato a diputado nacional.

López dio todos los pasos necesarios para quedar en la grilla de largada por su propio ímpetu y por gestos desde la Casa de las Tejas. La jefa comunal arauqueña es una dirigente joven con entrada directa al despacho del gobernador y a quien le pregunta dice que ella no se baja de su precandidatura a mandataria provincial.

Mientras que la oposición (llamesé macrismo) se transformó en un espectador de lujo de la puja peronista, aunque ellos tampoco están mejor porque no tienen candidato firme, el justicialismo se alertó por la movida casista a favor de López y fortaleció las negociaciones de un acercamiento entre el diputado provincial Ricardo Quintela y el ex gobernador Luis Beder Herrera, dos aspirantes serios (por los sondeos) también a la Casa de Gobierno.

Hubo diálogo por varios teléfonos hasta que se cristalizó el viernes por la mañana cuando Beder Herrera bajó de la camioneta del chileciteño, Raúl Andalor, cuyo manejo estuvo a cargo del ex intendente arauqueño, Nicolás Martínez, en el portón del campo Q-

Luego además que haya pagado las llamadas telefónicas el legislador Jorge Salomón con la asistencia de Marcelo del Moral (Castro Barros). Todos actores del acercamiento por el lado bederista, mientras que Armando Molina fue clave desde el quintelismo.

A raíz de la llegada del ex gobernador al campo de Quintela, la concejala Alcira Brizuela debió excusarse con la conducción de un medio periodístico, ya que tenían previsto un almuerzo en la mesa Q. Por eso, la edil aparece en las fotografías y gracias a esa suspensión había comida para recibir a los comensales.

Para el peronismo se trató de un fuerte mensaje de unidad, al tiempo que Beder Herrera no baja los brazos para sumarlo al intendente Alberto Paredes Urquiza, que coquetea con el macrismo pero lo distancia casi en todo con el senador Julio Martínez.

La mesa de negociación solo se habló hasta ahora de unirse con el fin que el justicialismo siga en el poder, ya sea en la provincia, como así también en todos los departamentos. Luego se hablará con el correr de los días de las candidaturas.

A Casas no lo sorprendió el asado entre quintelistas y bederistas, ya que a esa hora estaba con Alberto Fernández en Catamarca para coordinar su desembarco este martes en La Rioja. La llegada del precandidato presidencial había sido un secreto a voces del oficialismo, ya que hasta el mediodía del sábado no se sabía sobre su agenda riojana.

Todos los pasos que se den dentro del peronismo luego marcarán la toma de decisiones de la alianza macrista, aunque sus precandidatos a diputados nacionales encabezados por Felipe Álvarez esconden a Mauricio Macri, el gran elector del oficialismo riojano por su mala imagen.