Ojea: “Mientras dure la campaña, hay cosas gravísimas que no se pueden desatender”

El presidente de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), monseñor Oscar Ojea, señaló que mientras dure la campaña con vistas a las elecciones de este año “hay cosas gravísimas en el país que no se pueden desatender”, como el hambre y la desocupación.

“Tenemos una gran preocupación sobre la temperatura que pueda llegar a tener la campaña, pero no debemos olvidar que estamos desafiados ante una situación social muy compleja que tenemos que seguir mirando cada día”, advirtió Ojea en diálogo con Télam.

En ese sentido, dijo que desde la Iglesia se observó con preocupación los últimos datos del Observatorio de la Deuda Social de la UCA, que informó sobre una disminución en el consumo de leche, y precisó que el 8 % de los niños del país “se van a dormir sin comer, lo que significa que sus padres tampoco comen”, indicó Ojea.

“Con el hambre no se embroma, no se juega. Hay situaciones de gravedad extrema que tenemos que ver cómo resolver de inmediato. Mientras transcurre la campaña en el país están pasando cosas gravísimas que no podemos desatender”, manifestó el obispo de San Isidro. 

También manifestó preocupación por los índices del Indec conocidos ayer, que ubicaron la desocupación en 10,1 %, y afirmó que “los que pierden el trabajo se sienten cerrados a un futuro, marginados de la sociedad, fuera del aparato productivo y en deuda con sus familias”. 

Entre otras preocupaciones de la Iglesia, Ojea mencionó el tema de la seguridad “circunscripta exclusivamente a temas de delitos”, y señaló que “inseguridad es también que haya chicos mal nutridos, que no haya trabajo, un despido”, y condenó los “deplorables excesos por parte de las fuerzas de seguridad que se dieron en el último tiempo, y los casos de gatillo fácil”.

Sobre la campaña electoral, el titular del Episcopado reflexionó que “los candidatos deberán enfrentarse a una sociedad deprimida, que siente que no sale a flote”, ante lo cual “hay que tener mucho cuidado de no jugar ni alimentar promesas que no se pueden cumplir”. 

“Hay que ser muy medidos en el hablar, expresar con claridad lo que se puede hacer, y no aparecer como omnipotentes en una campaña electoral”, concluyó.