El oficialismo tiene una mayoría ajustada para aprobar el presupuesto en Diputados

Sin las mayorías holgadas de los años anteriores y con tironeos hasta último momento, el oficialismo en la Cámara de Diputados tiene el camino allanado para darle media sanción al proyecto de presupuesto 2019 , en la sesión del miércoles 24.

Para llegar con tranquilidad a ese debate, Cambiemos deberá superar primero la prueba decisiva de la Comisión de Presupuesto, que se reunirá el martes con el objetivo de emitir dictamen.

Con apoyo peronista, el oficialismo avanza hacia la aprobación del presupuesto
En ese encuentro quedarán expuestas las posiciones del interbloque Argentina Federal y de otras bancadas que responden a gobernadores de la oposición. El respaldo de esos sectores resultó determinante el jueves pasado para emitir dictamen favorable a tres proyectos complementarios del presupuesto, que se tratarán de manera conjunta con el plan de gastos e ingresos del año que viene.

“No vamos a tener 165 votos como el año pasado, pero tenemos entre 130 y 140 asegurados, más cerca de 130 que de 140”, expuso, en su despacho del Palacio del Congreso, uno de los diputados encargados de la negociación para construir la mayoría que necesita el oficialismo. En 2017, el presupuesto se aprobó con 165 votos en Diputados, y en 2016, con 177.

De acuerdo con los cálculos que hacen cerca del presidente de la Cámara baja, Emilio Monzó , a los 108 diputados propios que tiene el interbloque de Cambiemos se sumarán entre 25 y 32 legisladores que responden a gobernadores de la oposición. Más precisamente, tienen como jefes políticos a algunos de los 12 mandatarios opositores que firmaron la adenda del pacto fiscal.

En ese grupo se cuentan, en principio, 23 diputados del interbloque Argentina Federal (5 de Misiones, 4 de Córdoba, 3 de Tucumán, 3 de San Juan, 2 de Entre Ríos, 2 de Salta, 2 de Chaco y 2 de La Rioja), 6 del Frente Cívico por Santiago, 2 de Elijo Catamarca y uno del Movimiento Popular Neuquino (MPN).

El Frente para la Victoria (FPV) se prepara para votar en contra, al igual que el interbloque del Movimiento Evita y Libres del Sur, y el Frente de Izquierda (FIT). El kirchnerismo convocó a una audiencia pública para el lunes por los recortes en educación y cultura.

El Frente Renovador y los “sin techo” del Bloque Justicialista, como Diego Bossio, todavía no anticiparon posición. En el oficialismo intentarán que, al menos, opten por la abstención. Bossio y Marco Lavagna se mostraron muy críticos del incremento de la deuda externa y de la creación del fideicomiso para garantizar las obras públicas de participación público privada (PPP).

Cocinada en las oficinas de la Casa Rosada, el Consejo Federal de Inversiones (CFI) y el Congreso, la adenda fiscal habilitó el aumento de impuestos para lograr el objetivo de déficit primario cero. Según los cálculos del gobierno nacional, las provincias recibieron compensaciones por cada uno de los fondos o de los subsidios que se les recortó.

“Perdieron el Fofeso [Fondo Federal Solidario], los subsidios a la tarifa eléctrica social y al transporte. Pero ganaron con el aumento del impuesto a los sellos, el impuesto al cheque, las retenciones a las exportaciones, la eliminación de exenciones a ganancias y el incremento de bienes personales”, detalló un diputado del oficialismo.

La reforma de bienes personales es uno de los puntos en la adenda fiscal y recibió dictamen de comisión el jueves. De acuerdo con los cálculos del Gobierno, permitirá recaudar $35.000 millones más, de los cuales $25.000 se cobrarán en 2019. La idea del oficialismo es usar la parte que le corresponde a la Nación, unos $10.000 millones, para resolver los puntos que siguen generando reclamos de los diputados opositores dispuestos a acompañar la aprobación del presupuesto.

En la nómina de temas conflictivos se destaca la eliminación de subsidios al transporte. Del total de $43.000 millones que se recortan en ese rubro, la Capital y la provincia de Buenos Aires absorben $20.000 millones, en tanto que los $23.000 restantes se reparten entre los demás distritos.

Otros reclamos que el oficialismo intentará atender con esos $10.000 no presupuestados son un refuerzo de los fondos para Ciencia y Técnica, recursos adicionales para el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), el salvataje de los déficit de las cajas previsionales y el punto adicional de coparticipación para La Rioja.

Conscientes de que la plata no alcanza para responder a todos los pedidos, Monzó, Nicolás Massot y Mario Negri ensayan malabarismo. Cuentan con un factor a su favor. Al margen de los acuerdos ya alcanzados con los gobernadores, en el peronismo hay consenso de que no sería conveniente dejar al Gobierno sin presupuesto. Eso lo dejaría en una situación de debilidad política, pero, a la vez, lo habilitaría a reasignar partidas de manera discrecional sobre la base del presupuesto 2018.



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