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La pérdida de alumnos en las escuelas riojanas supera el 10%

Un informe determinó que “en algunas provincias, como el Gran Buenos Aires, La Rioja o Santa Fe tienen una situación crítica de pérdida de alumnos, por encima del 10%”. Lo advirtió en un trabajo para Clarín Mariano Narodowski, ex ministro de Educación y docente en la Universidad Di Tella.principal-premisa-seleccionar-alumnos-trabajar_CLAIMA20130313_0148_14

Aunque hay una buena noticia para la escuela pública: este año, la matrícula de alumnos en las primarias estatales de la ciudad de Buenos Aires creció por primera vez desde 2003. Según datos del Gobierno porteño, en 2013 hay 141.912 alumnos en ese nivel, mientras que en 2012 eran 141.335. Es un incremento de apenas el 0,4%, pero resulta significativo porque revierte –por primera vez en diez años– la curva descendente de la cantidad de estudiantes de 6 a 12 años en escuelas públicas, que es correlativa del crecimiento de las privadas.

De todas maneras, el retroceso de la escuela estatal se mantiene en la secundaria. En ese nivel, este año la Ciudad tiene 2.885 alumnos menos que el año pasado en el sistema público (una caída del 3,14%), mientras que las privadas siguieron creciendo. Al presentar estos datos, el ministro de Educación porteño, Esteban Bullrich, señaló: “Cuando hay menor conflicto, sube la matrícula. El año pasado solo tuvimos dos días de paro, pudimos acordar con los gremios y empezar las clases en tiempo y forma”. El ministro aseguró que eso devuelve la confianza en la escuela pública. Sin embargo, contrapuso la situación de la primaria con la de la secundaria, a raíz de la mayor conflictividad por las tomas: “Notamos que la mayor caída de la matrícula se da en las escuelas que estuvieron tomadas el año pasado”.

Axel Rivas, investigador del programa de Educación de CIPPEC (Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento), tiene una mirada diferente: “La ciudad de Buenos Aires tuvo históricamente baja conflictividad docente; los conflictos habían aumentado durante los primeros años del gobierno de Macri. Por otra parte, no creo que la conflictividad sea un factor decisivo que explique la migración de la escuela pública a la privada”.

A nivel nacional, las cifras se inclinan con fuerza a favor de las privadas. Un estudio reciente del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (IDESA), basado en datos del Ministerio de Educación, mostró que entre 2004 y 2010 el 83% de los alumnos nuevos que ingresaron al sistema educativo –un total de 451.482 chicos y chicas– eligieron una escuela privada, mientras que solo el 17% optó por la pública.

Otra investigación del Centro de Estudios de la Educación Argentina (CEA), dirigido por Alieto Guadagni, confirma esta tendencia. Según los datos del CEA, entre 2003 y 2010 la matrícula estatal de primer grado se redujo en 70.006 alumnos, lo que significa que uno de cada diez alumnos se fueron a una privada. En el mismo período, la matrícula privada de primer grado aumentó un 21% (36.550 alumnos). “Desde la sanción de la ley 1.420 en 1884, es la primera vez en la historia de nuestra educación que se registra tamaño éxodo de la escuela estatal”, explicó Guadagni a Clarín. El fenómeno se da en 21 distritos del país: de acuerdo con las cifras del CEA, entre 2003 y 2010 la matrícula estatal de primer grado crece solo en Santa Cruz, Tierra del Fuego y el interior de la provincia de Buenos Aires (a diferencia del conurbano, donde cae 13%).

Para Rivas, existen tres causas principales que explican el pasaje al sistema privado. La primera es la mejora en el poder adquisitivo de buena parte de la población durante la última década. “Es común que los países que tienen crecimiento económico experimenten una migración hacia la escuela privada, porque las familias disponen de más recursos para invertir en la educación de sus hijos”, señaló. También mencionó “el declive de la escuela pública”, que se traduce en que algunas familias ya no perciban a las instituciones educativas como espacios de inclusión y contención. En tercer lugar, Rivas apuntó que “la expansión de la escuela va llegando a un amesetamiento a medida que el acceso al sistema se acerca a la universalización”.

Guadagni suma otras explicaciones posibles: “El incumplimiento del calendario escolar de 180 días de clase, más el muy escaso avance hacia la meta obligatoria –fijada por la Ley de Financiamiento Educativo– del 30% de cobertura de la jornada extendida hacia el 2010, están influyendo en este éxodo de la escuela pública que arranca en el país en el año 2003”. Los datos del Censo 2010 –los últimos disponibles a nivel nacional– indican que hoy el 28% del total de alumnos en la Argentina asiste a escuela privada.

Mariano Narodowski, ex ministro de Educación y docente en la Universidad Di Tella, pone el foco en el largo plazo y advierte sobre un proceso sostenido de privatización de la educación durante las últimas décadas. “La privatización de la educación no es un fenómeno nuevo. Arranca en los años 60, pero desde 2003 no solo crece la privada sino que –y esto sí es nuevo– las escuelas primarias públicas perdieron 208 mil alumnos, unos 25 mil por año. La mayor parte del crecimiento de matrícula en inicial y secundaria se explica por la escuela privada. Esto se da en todas las provincias, aunque hay algunas como el Gran Buenos Aires, La Rioja o Santa Fe que tienen una situación crítica de pérdida de alumnos, por encima del 10%”.

Narodowski señala que la imagen institucional de la educación pública ha decaído mucho, más allá de la calidad real de esas escuelas. Y advierte: “Es llamativo que para el poder político esta privatización no represente un problema. El Plan Estratégico de Educación 2012-2016, que fue avalado por unanimidad por todas las provincias (con gobiernos K, socialistas, Pro, etcétera), no dice una sola palabra. La privatización de la educación ni siquiera existe: es un tema silenciado”.

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Editor de Rioja Política y Noticias NOA.

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