Sociedad

¿Qué foco conviene: led, bajo consumo o halógeno?

Dicen que cada tipo de lámpara resulta conveniente según el uso que se le piense dar. Por eso los especialistas recomiendan leer muy bien las indicaciones contenidas en la caja. Sin embargo, los precios suelen ser determinantes a la hora de decidirse.gal-532896

En el pasado, la decisión era sencilla: cuando se quemaba un foco sólo había que fijarse en la cantidad de vatios (watts) y en la marca o el precio. Ahora, la situación es un poco más compleja. Es que a las lámparas de bajo consumo se han sumado las halógenas y las led (ver aparte), con consumo e iluminación diferente, como también vida útil y precio. Pero aún más, algunas deberían evitarse en sitios donde la luz se prende y apaga con frecuencia, y otras generan calor. El consejo de los especialistas puede resumirse en: hay que leer bien las indicaciones.

La venta de lámparas incandescentes fue prohibida por una ley de 2008 y se fijó como límite máximo para que desaparecieran de los comercios el 31 de mayo de  2011. En un primer momento, sólo se encontraba en las góndolas de supermercados focos de bajo consumo, pero luego aparecieron los halógenos, que tienen una apariencia casi idéntica a los tradicionales y cuestan la mitad.

Sin embargo, a la hora de llevarse uno u otro, conviene tener en cuenta diversos aspectos. Yasmin Rivero, de RM Iluminación, detalla que una lámpara halógena consume 30% menos que las incandescentes, dura mil horas encendida, su precio ronda los 12 pesos y emite bastante calor. En cambio, las de bajo consumo permiten ahorrar 70% de energía con respecto a las tradicionales, tienen una vida útil de 8 mil horas, cuestan de 25 pesos en adelante y no generan calor.

Otra diferencia radica en que la halógena es conveniente para sitios donde la luz se prende y se apaga con frecuencia, como baños, pasillos o despensas. En tanto, las de bajo consumo resultan ideales para espacios donde la iluminación se mantiene por horas, ya que el prendido y apagado reduce notablemente su vida útil y, además, demoran unos segundos en llegar a la luminosidad máxima.

300.aspDistintas tonalidades

Yasmin Rivero señala que antes las lámparas de bajo consumo sólo se conseguían en color amarillo o el blanco frío, mientras que actualmente se comercializa también una tonalidad de blanco que no ilumina como los tubos fluorescentes pero que tampoco irradia una luz amarillenta.

Teresita Capezzone, ingeniera en Electrónica y Electricidad, explica que las lámparas halógenas son una versión mejorada de las incandescentes. Esto, porque el filamento está recubierto con un cristal de cuarzo, que le permite soportar una temperatura mayor y, a partir de ello, iluminar más.

Pero consideró que si bien son más eficientes que las tradicionales, la ley “oscura” debería haberlas contemplado también, ya que sólo permiten un ahorro de 30%. Así, una halógena de 42W equivale a una de 60W incandescente, y una de 70W equivale a las anteriores de 100W. Es decir, superan el máximo de 25W de las tradicionales, que se prohibieron.

La especialista coincidió en que se debería optar por la halógena o la de bajo consumo -en realidad, lámpara fluorescente compacta (LFC)- según el sitio que se vaya a iluminar, teniendo en cuenta si va a estar encendido mucho tiempo o poco. Por otra parte, subrayó que las LFC tienen mercurio en su interior, que se libera cuando se rompen. Por eso, cuando ocurre se debe ventilar la habitación, levantar con guantes y desechar en doble bolsa. También señaló que deberían ser tratadas como residuos peligrosos.

Capezzone aconsejó leer la caja o cartón donde viene el foco, ya que allí se indica cuántas horas de vida útil tiene, qué tipo de luz emite (cálida o fría) y la potencia o equivalencia con las lámparas incandescentes. Además, se califican en una escala de la A a la D, siendo la primera la más eficiente y de ahí en orden decreciente. Es decir, no se deberían elegir apresuradamente sólo por el precio.

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